Hoy Taita Avelino Dagua Hurtado partió al Kansro Mei Yeinuk "Otro espacio para la memoria"

Territorio Wampia Misak - Diciembre 21 de 2015.

 

  • Para seguir armonizando en otros espacios - Pishinto Tsuntrap Yamsro.

 

Revitalizar la memoria de un pueblo, es reafirmar la identidad y cultivar del  devenir generacional a partir de quienes han sido  protagonistas  vivenciales desde la semilla hasta sus frutos…y ello solo lo pueden posibilitar los mayores o bibliotecas  caminantes de la memoria.

Esa titánica misión lo asumió por siempre, el taita Avelino Dagua Hurtado,  con su pueblo Misak. Muchos de los taitas, mamas, kasukus[1], tías, o quienes  llegaban a Guambía de diferentes universidades - profesores,  estudiantes, antropólogos, curiosos… -  era con el taita Avelino Dagua Hurtado, con quienes terminaban sentados o detrás de él, tratando de escarbar en su memoria,  mientras  sembraba  variedades de papa,  habas, cebolla, ullucos, ajos, cilantro…  y plantas medicinales, donde pocos podrían entrar pero si beneficiarse de sus bondades.

Su legado hoy se puede  valorar  en la Casa Payán en la vereda Santiago, a 40 minutos caminados desde el saco urbano de  Silvia en el Cauca,  a través de las pinturas que jóvenes Misak “nacencia” entre hombres y mujeres lograban capturar a partir  de los jeroglíficos que él iba descifrando de su prodigiosa memoria y ser Misak.   Entre muchos, diez jóvenes Misak como María Asención Velasco Tumiñá (bibliotecaria actual), Agustín Trochez (alcalde Zonal 2010), Alberto  y Jesús Antonio Morales, Felipe Morales (alcalde zonal 2003),  Manuel Muelas, Vicente Tombé, Julio Tumiñá  y Jacinta Cuchillo,  lograron a  la par de trabajos tradicionales entre el fuego y  el “aro Iris”,  grabar su legado mediante  símbolos propios del ser Misak, logrando así  reafirmar con su valioso aporte  el Ser  natural de los ´hijos del agua o del arco – aro-  iris´.

Esta misión  con los vientos y contravientos, se retomó en la década de los 80 cuando las Autoridades Misak, entre sus diferentes trabajos,  bajo la consigna de “recuperar la tierra para recuperarlo todo” delegan en  un comité de historiadores,  entre sabedores, jóvenes hombres y mujeres de la comunidad Guambiana  o Misak, para seguir rescatando la memoria, la cual había sido arrebatada  o distorsionada por la educación secular y  homogenizante del Estado, y por la clase terrateniente reinante  en la  planificie natural del pueblo Misak o territorio del Cacique Payan.

A la par los Misak (guambianos) empezaron a recuperar sus tierras, como la Hacienda las Mercedes – hoy Santiago  sede principal del cabildo de Guambia.  Lo que conllevó a que  fueran víctimas de las viles mentiras, para desvirtuar sus apuestas  comenzaron con  desvirtuar su Origen. La línea terrateniente y bajo la complicidad de algunos docentes de la Universidad del Cauca, señalaron que los Guámbianos eran traídos del Perú; a eso se sumó la versión de algunos líderes y  autoridades de otros pueblos y organizaciones indignas del Cauca.

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Este desconocimiento histórico fueron aclaradas poco a poco gracias a la memoria prodigiosa, en cuanto a la cosmovisión y con apoyo de la cientificidad  del trabajo  apoyado por la Fundación Colombia Nuestra, quienes demuestran con el elemento del carbono 14, la autenticidad y su cultivar territorial del ser Misak “lugar donde trasciende la memoria”,  hoy conocido como el Gran Kauka – desde el Norte de Nariño hasta el sur de Chocó su territorio antiguo.   Proceso que fue encabezado por los taitas Avelino Dagua, Misael Aranda, Cruz Trochez y el grupo de apoyo solidario conformado por Luis Guillermo Vasco, Martha Urdaneta y Javier Fayad, entre otros.

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El taita Avelino Dagua Hurtado, hizo su última aparición en público apoyando la campaña a la alcaldía del taita Álvaro Morales en Silvia (Cauca), donde cuestionó las actuaciones del Cabildo de Guambia 2015.  Por testimonio de Luis Guillermo Vasco se sabe que luego el Taita Avelino se postró en su cama natural de madera – tetera-  “no quiso asistir a ningún hospital, aferrado a sus plantas medicinales y siendo consecuente con su desacuerdo con el negocio de la salud en el que han caído los indígenas a partir de la Ley 100”.

Taita Avelino Dagua Hurtado,  además de sus jóvenes condiscípulos, dejó se sangre y hueso, en su Hijo Mayor Florencio Dagua Yalanda – quien lo cuidó por siempre – en la vereda Pueblito, resguardo de Guambía; su hijo menor Vicente partió joven preparando su otra morada, así como su compañera o Mama Asención Yalanda Trochez.

A sus 77 años, cuando la Madre un 23 de mayo de 1938, lo sembró en territorio natural, hoy (21 de diciembre – precisamente cuando el sol está en  uno de sus máximo esplendor con la Madre Tierra)  el taita Avelino Dagua Hurtado parte  hacia los Páramos del Pishimisak (espíritu del deber Mayor de los Misak), hacia el Kansro Mei Yeinuk (otro espacio para la memoria).

[1] KASUKUS: Personas jóvenes hombres al que se refieren los misak.

Por: Tata Didier Humberto Chirimuscay Hurtado.