Más de 600 hermanos Emberá retornarán a sus resguardos con la ilusión de volver para defender sus territorios

por ONIC

El pasado jueves 20 de diciembre 77 familias Emberá Katío y Chamí partieron de Bogotá a sus territorios tras 3 o 4 años de estar en situación de desplazamiento forzado a causa del conflicto armado. Ayer 26 de diciembre, 317 indígenas Emberá iniciaron el mismo trayecto, con la esperanza de reencontrarse con sus familiares que ya retornaron y volver a habitar sus tierras. El camino será largo, y no sólo por la cantidad de horas y kilómetros que los separan de sus resguardos, sino por el ejercicio de resistencia y defensa del territorio que deben cumplir dentro de sus comunidades, con el fin de permanecer en ellas.

Según la Unidad de Víctimas, en sus territorios hay condiciones de seguridad y dignidad para su retorno, y las diferentes instituciones del gobierno están comprometidas para ejecutar planes, proyectos y programas con el fin de garantizar que los hermanos Emberá no sólo recuperen sus territorios ancestrales, sino sus formas de vida tradicionales que son las que determinan las condiciones de vida digna propias que el conflicto armado les arrebató.

Esta tarea de resistencia y lucha por la defensa del territorio estará en manos del Pueblo Emberá. Sin embargo, no será una tarea exclusiva de aquellos que hoy retornan, las diferentes instituciones gubernamentales, encabezadas por la Unidad para las Víctimas, deberán hacer lo propio en el cumplimiento del Plan de Retorno pactado con las autoridades de cada resguardo y con los líderes Emberá que se forjaron en el frío de la ciudad de Bogotá, y que hoy retornan con la responsabilidad de velar por el cumplimiento de lo pactado, tal y como en muchas ocasiones levantaron sus voces reclamando sus derechos fundamentales en aquellos momentos de crisis e inclemencia que vivieron al interior de la ciudad.

Al finalizar la semana, tenderemos a más de 600 hermanos Emberá de nuevo en sus territorios, seguros de que en esta nueva etapa del camino, seguirán resistiendo para exigir e igualmente construir condiciones de vivienda, salud, educación, y vida digna en sus territorios de los que fueron desplazados forzadamente. Desde ONIC continuaremos acompañando este proceso y de esta manera, fortaleciendo el ejercicio de defensa territorial de todos los Pueblos indígenas del País.