S.O.S por el Pueblo Indígena Waüipijiwi en el departamento de Vichada, Colombia

por ONIC

La Organización Nacional Indígena de Colombia – ONIC, alerta y denuncia a nivel regional, nacional e internacional la crítica situación humanitaria que enfrenta el Pueblo Indígena Waüipijiwi. A pesar de haber sido catalogados en inminente riesgo de exterminio físico y cultural por la Honorable Corte Constitucional en Auto 004 hace ya diez años su situación se empeora cada día más.

Dado a la grave situación humanitaria, el 26 de noviembre de 2018 la Comunidad Yajotja perteneciente al Pueblo Waüipijiwi fue reubicada temporalmente en el departamento del Vichada, sobre la Vega a orillas del río Meta, en la inspección de Santa Bárbara de Agua Verde en el municipio de La Primavera, en un lugar inhabitable donde las condiciones de vivienda son infrahumanas especialmente para una población que amerita atención prioritaria. Se trata además de una zona inundable que desaparece en estas épocas a causa de las torrentosas lluvias que abundan naturalmente en esa región. El territorio donde fueron reubicados los Waüipijiwi ya se redujo a una isla de la que no pueden salir y que desaparecerá con el paso de los días porque el agua inevitablemente seguirá subiendo.

No tienen a donde ir y ni siquiera poseen el material de navegación para poder salir de la isla. Desde hace 527 años los Waüipijiwi se han aferrado a la vida para no desaparecer, sin embargo si en este momento no se toman medias urgentes para protegerlos, los bebes, niños, mujeres, ancianos y hombres Waüipijiwi que se encuentran en esa isla y que constituyen los últimos representantes de ese Pueblo Indígena, desaparecerán para siempre bajo las aguas del río Meta.

Si bien este proceso de instalación se realizó con la “voluntariedad” de la comunidad no se previó desde las instituciones señaladas las situaciones obvias como la inundación o la dificultad de acceder a alimentos propios, salud y educación, se les confino en una isla vega exponiéndolos a riesgo. Por lo anterior, reclamamos a la Agencia Nacional de Tierras, Gobernación del Vichada, Alcaldía de La Primavera, Unidad para la Atención y Reparación a las Victimas- UARIV, Dirección de Asuntos Étnicos y el Grupo de Retorno y Reubicaciones y a la Defensoría del Pueblo adelantar de manera prioritaria e inmediata el Plan de Retornos y Reubicaciones para garantizar la pervivencia de estos pueblos, previendo no generar nuevamente escenarios de vulneración a las comunidades. El derecho al retorno y a la reubicación debe darse de manera preventiva y planeada, en condiciones de seguridad tanto individual como colectiva, desde el acompañamiento continuo en respeto al Artículo 104. Decreto 4636 de 2011.

“La población más vulnerable de este asentamiento Yajotja está compuesta por 18 menores de edad, entre 2 meses y 15 años; 3 adultos mayores; una mujer en estado de embarazo y una en estado de lactancia, quienes permanecen de tiempo completo en la Vega, mientras los hombres de la comunidad salen en busca de comida o trabajo, ya que en este sitio no ofrece posibilidad de cultivo, menos caza o recolección de alimentos, lo que acentúa la desnutrición sobre todo de menores y adultos”, así lo detalla el Gobernador de la comunidad Ángel Tadache.

Hoy esta nueva situación demanda intervención de carácter de EMERGENCIA en primera instancia en la reubicación, de manera coordinada con las Autoridades Indígenas, y en segunda instancia en concretar el retorno o reubicación definitiva por parte de la Agencia Nacional de Tierra. El proceso de reubicación temporal de la comunidad liderado por la Unidad para la Atención y Reparación a las Victimas- UARIV, la Alcaldía de La Primavera y la Dirección de Asuntos Étnicos y el Grupo de Retorno y Reubicaciones de la Defensoría del Pueblo resultó insuficiente, dejando a la población indígena en un escenario de re victimización y precariedad.

La comunidad se encuentra a la espera de la reubicación definitiva, esta solo será posible en la medida que la Agencia Nacional de Tierras y a la Alcaldía Municipal de La Primavera, es decir, la responsabilidad es del Estado Colombiano, agilicen la adquisición de los predios suficientes para la reubicación en concertación previa con la comunidad indígena para resolver de manera definitiva esta situación.

Mientras eso sucede se requiere de manera S.OS. respuesta a:

• Reubicación inminente para preservar la vida.
• Atención en cuanto a salud integral, están afiliados a la EPS CAPRESOCA.
• Atención humanitaria de sus derechos en cuanto a alimentación al Ministerio del Interior, en cabeza de la Oficina del Auto 004 de 2019 y 267, teniendo en cuenta su carácter nómada. A partir de concretar el registro.
• Velar por la habitabilidad digna de la comunidad.
• Concretar la toma de Declaraciones Individuales y Colectivas para la comunidad Yajotja, compromiso de la Unidad de Víctimas y a la Defensoría del Pueblo.

Por todo lo anteriormente relatado solicitamos:

• 1- A la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres adelantar acciones pertinentes para minimizar las condiciones de riesgo existentes a fin de reducir la amenaza y la exposición de la Comunidad Yajotja.
• 2- A la Defensoría del Pueblo, Procuraduría General de la Nación y Personería Municipal de La Primavera-Vichada, ICBF, para que verifiquen los hechos descritos y genere desde sus competencias las garantías necesarias en materia de exigibilidad de derechos ante las entidades obligadas a actuar, para prevenir y proteger a la comunidad indígena descrita en esta Acción Urgente.

Entre otras, las disciplinarias y penales con ocasión de las omisiones y acciones de los funcionarios públicos comprometidos que de forma directa o indirectamente hayan afectado a la comunidad acá mencionada.

• 3- A la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, en el marco de su mandato, desarrollar las actuaciones que correspondan, previendo que dicho riesgo medioambiental desemboque en más afectaciones a los derechos de los integrantes de la comunidad indígena.

• 4- A las organizaciones de la sociedad civil, a nivel nacional e internacional defensoras de los DDHH y Derechos de los Pueblos Indígena, para que en el marco de sus funciones misionales incluyan estos casos en sus informes anuales y emitan pronunciamientos de respaldo a la comunidad indígena Yajotja, en especial a sus Autoridades.

En este orden, compartimos alerta temprana tanto de la ONIC como de la Corporación Claretiana:

Alerta Urgente ONIC: Solicitud_Acción Urgente ONIC
Alerta Temprana Corporación Claretiana: Alerta_Temprana_CClaretiana

¿Quiénes son los Waüipijiwi?

Sobrevivientes directos del exterminio español, hace 527 años, así como de las “guahibeadas” en las que eran “cazados por deporte” en las llanuras de la Orinoquía hace 30 años, los Waüipijiwi son de los Pueblos Indígenas que cuentan con menos de 150 individuos sobre la faz de la tierra y de los tantos que se encuentran a punto de desaparecer en Colombia. A pesar de representar un tesoro invaluable para la humanidad, son pocas las personas que los conocen, padecen el peso del olvido estatal y si no se hace nada para ayudarlos en este momento desaparecerán para siempre.

Los Waüipijiwi son un Pueblo nómada que vivía libre en las llanuras del Vichada, donde recorrían el territorio cazando, recolectando y desarrollando su cultura propia. En los años 60 fueron aniquilados en su casi totalidad a través de la práctica de las “guahibeadas” o la “caza de indígenas por deporte”. Si, a los Waüipijiwi los cazaron, los nuevos colonos de la Orinoquía para apoderarse de su territorio ancestral, en total impunidad ya que en ese entonces los Indígenas eran considerados “salvajes”. Cazar un cerdo o un Waüipijiwi no tenía diferencia.

Las “Guahibeadas” redujeron dramáticamente la población Waüipijiwi, sumado a eso decidieron no reproducirse más para evitar el sufrimiento de seguir viendo morir a sus hijos y mujeres cuando llegaban los colonos a sus territorios. En ese entonces tuvieron que empezar a ingerir los alimentos crudos para evitar que los siguieran matando ya que ni siquiera podían prender un fuego para cocinar o calentarse porque que el humo revelaba su ubicación a los colonos que llegaban minutos después para matarlos.

Fue hasta después de la constitución de 1991 que los Waüipijiwi y la integralidad de Pueblos Indígenas del país empezaron, en teoría, a ser considerados sujetos de derechos y pudieron establecerse en un territorio dentro del resguardo Caño Mochuelo en el departamento de Casanare. Es ahí donde han debido sobrevivir, confinados y soportando el hambre extrema, los animales se volvieron cada vez más escasos y no los pueden cazar en tierras vecinas ya que los colonos los reciben con escopeta en mano. Los niños se encuentran en estado de desnutrición severa. La “alimentación” de los Waüipijiwi se compone principalmente de mango, ya que es el fruto que abunda en ese territorio y el único que pueden recolectar libremente, lo ingieren con pasto o lo asan para comérselo caliente y como no pueden darse el lujo de dejarlo madurar, deben ingerirlo siempre verde.

Organización Nacional Indígena de Colombia – ONIC

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