Empresas vendedoras de energía eléctrica despojadoras del suelo y aire de los Eirruku: Nación Uaiú

por ONIC

 Por: Armando Wouriyu de Jarrerure hijo de Valbuena, nieto de Ipuana de Atúas, perdiz de Neimou.

Más de treinta y dos mil kilómetros cuadrados es el territorio ancestral y milenario de la nacion Uaiú, hoy ocupado por la republica Bolivariana de Venezuela y la república de Colombia, cada una con un ordenamiento territorial, y su normal política de despojo y desplazamiento.

Nuestra nación Uaiú posee un ordenamiento territorial milenario, estructurado bajo una historia de origen, filosofía, pensamiento e ideología bajo los principios rectores de:

** Armonia y,
** Equilibrio.

Acorde a la historia creada por el intelecto de los sabios y sabias, en los espacios asignados por los Aseyu y los Purash, plasmados en los Eirruku.

Cada uno de los Aseyu (espíritus) y Purash (Dioses), poseen funciones dadas desde la creación para que nuestros deberes de armonía y equilibrio perduran para la vida, y mediante la oralidad de nuestro Idioma, trasciendan a todas las generaciones de los eirruku.

Los E'irruku, cada uno de ellos con un origen espiritual y corporal, espacios terrestres y marítimos sacros, de agua, soberanía alimentaria, de Aseyu y Purash, cementerios, animales representativos, marcas de animales, espacio territorial, y Araura (legalizado en el artículo 246 de la Constitucion Política de Colombia, desde la contribución de la ONIC, en la Asamblea Nacional Constituyente de 1991), es el ordenamiento territorial milenario y ancestral moderno, no superado por la estructura de estado liberal europeo, en sus 200 años de practica excluyente.

El idioma Uaiunaikii, milenario y anterior a la creación de la lengua Castellana (solo tiene 800 años) se fundamenta en la oralidad (oído y Boca) en sus palabras, perpetúa la construcción permanentemente de moral, de nuestro deber moral con los principios de armonía y equilibrio, nacido en su cuna hace siglos, en la sacra serranía de la Makuira, plasmando en nuestros corazones y actos las historias que manifiestan las normas de justicia bajo principios ancestrales del equilibrio y armonía.

La estructura de familia está determinada por lazos de carne y sangre, (línea materna y paterna) cada una de ellas con deberes y funciones distintas, que determinan alcances en el uso y goce del usufructo de las cosas y en particular del dominio de los espacios marítimos y/o terrestres.

Los actos humanos causantes de los desequilibrios y desarmonias espirituales y morales, que afectan la ética de los eirruku, y que trascienden en la estética de los eirruku, en la justicia son resueltas mediante el uso de la oralidad en toda la extensión ideológica, filosófica y etimológica de la palabra.

Por lo tanto los Putchipu, filósofos de la palabra, conocedores de la etimología oral(oído y boca), son conocedores de la historia de origen, funciones de los Purash y aseyu, y son ellos quienes procuran mantener el orden de la justicia milenaria, que funciona desde antes de Cristo.

Los putchipu, cuya oralidad (oído y Boca) son intelectuales cultos, con alta actividad espiritual, autoridad moral, de comportamiento ético y acciones estéticas de su E'irruku para la ejemplaridad de nuevas generaciones.

El suelo del resguardo de la Media y Alta guajira, es propiedad de los eirruku, es parte de los derechos políticos, Joutai (viento) es parte de nuestro espacio y el gobierno central está determinando que el uso de nuestro suelo sea para la acumulación del capital de las empresas vendedoras de energía eléctrica y que las regalías sean para el gobierno central que las usufructua con sus empresas contratistas.

Es una acción de exclusión social, apartheid, despojo, desplazamiento y desconocimiento al uso, goce y usufructo de la propiedad de la nacion Uaiú.