Genocidio en el Pacifico

por ONIC

 

Por: Armando Wouriyu Valbuena - Presidente ONIC 1999-2003.

Los pueblos y /o naciones milenarios y ancestrales,  con   historias de origen,  deidades y espíritus,  se encuentran en los espacios aéreos, marítimos, y suelo;  hijos de la Madre Tierra,  los vegetales, animales, piedras y aguas,  parte integral de la vida regida bajo  principios de armonía y equilibrio, con los deberes espirituales, morales, éticos y estéticos en conservación  vital del ser humano.

Que los árboles, animales y aguas gocen de buena salud, y traigan frutos, nuestros  hijos  se reproduzcan para mantener la energía vital de los pueblos, que la dignidad se mantenga y perdure a nuevas generaciones ya que en nuestras acciones está el bienestar y la extensión de la especie humana siendo  de interés  preservar la justicia milenaria en la oralidad.

Las cosas funcionaban de esta manera hasta que el imperio hispano católico,  causó la guerra con sus caballos, pólvora y espadas.

Bajo el pensamiento de los mitos originarios en la península ibérica, que contempla a un solo dios del sexo masculino,  la mujer nace de un hombre y las personas son temerosas de ese dios, logrando el exterminio de pueblos, sometimiento y confinamiento, de los cuales sobreviven hoy 104 pueblos y/o naciones milenarias nómadas, semi-nómadas y sedentarios andinos y en desierto. 

La filosofía hispano católica, se impuso con los deberes morales de sus soldados causando despojo, desplazamiento, masacres, exterminios, envenenamientos etc., y luego se inició el proceso de gobernabilidad creándose el Virreynato de la Nueva Granada, donde el propietario de la tierra y sus bienes era el rey del imperio con su lengua castellana, cuya etimología se encuentra en otros idiomas como el  latín, griego, alemán, árabe y lenguas milenarias iberas.

En el orden administrativo de la propiedad, se concedieron tierras bajo la figura de encomiendas,    entregadas a los castellanos, aragoneses y leoneses, por un determinado tiempo y dentro de ellos personas de los pueblos milenarios, primero en calidad de seres sin derechos por no tener alma y luego en calidad de vasallos del rey al reconocérseles derechos de seres humanos y luego vinieron los resguardos, “propiedad” de tierra que el rey concedía a algunos pueblos y/ naciones milenarias.

Es un largo periodo en que  portugueses e hispanos, esclavizan  hombres, mujeres y niños en Africa, para venderlos como bienes o cosas,  miles y miles  son vendidos en Cartagena, para ser parte de los bienes de encomenderos, latifundistas y mineros, quienes se apropian del derecho del uso, goce y usufructo del suelo y subsuelo de las tierras despojadas a sus propietarios, para la acumulación del capital de familias europeas, con el apoyo de la iglesia católica.

De esta escuela se inició desde 1810 los 209 años de segregación racial,  exclusión,  apartheid; existe aún una ley que considera al ser humano milenario y ancestral, como Salvaje, semisalvaje y civilizado y afrontamos este año de 2019, el inicio del genocidio a los pueblos milenarios Wounan, Embera, Siapidara –Eperara , Gunadule y Awá.

Colombianos: la estructura económica de los pueblos milenarios del pacifico, mediante políticas de estado y de gobierno, está siendo destruida, y eso significa la muerte por inanición, desnutrición, confinamiento; la muerte de los niños, mujeres embarazadas, ancianos y los jóvenes, con el asesinato selectivo de líderes y autoridades espirituales: esto es Genocidio.