Actores armados transitan y se hospedan en el resguardo indígena de Jaidukamá, en Ituango, Antioquia

por ONIC

La Organización Indígena de Antioquia denuncia, rechaza y repudia ante la opinión pública, los organismos defensores de Derechos Humanos nacionales, internacionales y las instituciones del Estado Colombiano, responsables de garantizar la vida y la integridad de los pueblos indígenas, que la presencia del Ejército Nacional en el reguardo Indígena Embera Eyábida Jaidukamá, del municipio de Ituango, norte de Antioquia, pone en alto riesgo a las familias indígenas que allí habitan.

El Consejo de Gobierno Mayor de la O.I.A, a través del Sistema de Alertas Tempranas de la Consejería de Derechos Humanos y Paz, pudo constatar que desde el pasado 14 de abril, permanecen cerca a la escuela indígena una tropa del Ejercito Nacional, poniendo en alto riesgo y en objetivo militar a las comunidades y familias indígenas por un posible enfrentamiento armado, mismos que exigieron desde hace 3 días, el desalojo de 11 viviendas obligando que 35 personas entre ellos 12 niños y niñas permanezcan en situación de confinamiento en la escuela, sin garantías ni respeto por sus vidas. 

Recordamos que los territorios indígenas son territorios de paz y que la presencia de cualquier grupo armado legal e ilegal, desequilibra la armonía de los territorios y amenaza con el buen vivir de los pueblos indígenas, victimas históricas del conflicto armado y el Estado colombiano.

Reiteramos nuestro llamado público a las fuerzas armadas del país, quienes en el último mes de manera inconsulta, han hecho tránsito indiscriminado por varios territorios indígenas de Antioquia, de manera inconsulta, violando tratados internacionales que buscan salvaguardar la vida y garantizar el cumplimiento por el respeto a los derechos humanos, el derecho fundamental a la Consulta Previa Libre e Informada y además derecho de la autonomía, del que gozamos las comunidades en Colombia.

Exigimos una vez más que tanto los actores armados “LEGALES o ILEGALES"no transiten y no circulen por nuestros resguardos, a que no usen a las comunidades como escudo humano, a respetar el derecho internacional humanitario y a respetar el principio de distinción común a los protocolos de Ginebra.